Sean

     Sean la felicidad en ustedes. Vivan para ser felices, no esperen a ser felices para vivir. Encuéntrense en ustedes mismos. Acuérdense de que siguen ahí, siguen vivos, siguen teniendo el fuego prendido. El fuego con anhelo de alegría. Contagien esa llama. De tardes de lectura, o con amigos, o haciendo lo que sea que los haga felices.

    Sean amor. Amen a las personas que les demuestren amor, o a aquellas que no tienen quien los ame. Ámense a ustedes mismos, con todas las cosas que odien, ámense. El amor es lo que mueve el mundo, es el verdadero poder. Todo por amor.

    Sean libertad. No se dejen atar por prejuicios. No aten a los demás. Permanezcan siendo la llave que abre candados, y no la cadena que aprisiona. Dejen que las personas se sientan como en un campo de girasoles cuando se miran a los ojos.

    Sean calor, sean frío. Un abrazo cálido en la helada, o un soplo de viento fresco en un sofoco intenso. Manténganse a temperatura con otros y con ustedes mismos.

    Sean seguridad. Cuídense a ustedes y a quienes aman como si fuesen tesoros. Aunque en realidad sean más que eso. Infundan confianza desde el corazón.

    Sean hogar. Una cabaña de madera. Chica pero satisfactoria. Imperfecta pero esperanzadora. Reciban a todos aquellos que ustedes quieran, recíbanse a ustedes mismos en esa casita, y háganlo con sinceridad.

    Por sobre todas las cosas, sean.

Comentarios

Publicar un comentario